Habíamos quedado en que mi cachorra malogró mi celular por mi irresponsabilidad hace unas semanas, bueno en un arranque de gentileza desacostumbrada en ella, hace más de un mes lo reparó de la misma forma en que lo malogró: chupando el celular. La verdad es que no quería comprar otro por más que ahora sean mejores o inteligentes o que tanta cosa, no habrá nunca un cel tan perfecto como este que lo tiene todo, hemos buscado en tiendas y catálogos y no hay ni uno sólo que le queda hacer algo de competencia. Ya me había resignado a tener que comprar uno táctil de los caros pero como el fénix, mi amado celular renacio de sus cenizas.